Fue entonces cuando quise un perro para que me hiciera compañía y claro, debía ser un viejo pastor inglés. Aquella raza que tanto me gustaba, con los ojos perdidos y ese ladrido acampanado tan particular. Mi familia se contactó con el Club Argentino del Viejo Pastor Inglés (OESCA) y conseguimos una hembrita recién nacida que estaba siendo anotada en ese momento.
Esperaba los días obligatorios del destete y ya entonces caí en la cuenta que así, sin hablar no podría comunicarme con ella.
A pesar que lo había intentado reiteradas veces infructuosamente, sólo logré comenzar a hablar con la llegada de Layla. Fue así que Layla logró el primer milagro en mi vida, luego de dos años pude empezar a hablar.
Toda mi vida cambió, era mi compañía en todo momento, estaba atenta a pesar de sus pocos meses de todo lo que yo necesitaba y avisaba con su ladrido hasta que venían a atenderme. Tenía esos dientitos de leche tan afilados, y parecía decirnos con sus pequeños mordisquitos quien iba a mandar de ahí en más y lo primordial para ella era cuidarme a mi.
A los pocos meses nos dimos cuenta que nosotros debíamos recibir algunas clases de adiestramiento. Y comenzamos a juntarnos con un adiestrador de OESCA. Conocimos allí gente enamorada de la raza y adiestradores que nos ayudaron a comunicarnos y a entendernos con Layla para que sea de alguna forma mi perro de asistencia. Pero Laylita era hermosa, y lo maravilloso, fue como desde que llegó ella me adoptó quizás viendo mis necesidades especiales. Desde el primer día hasta el último, ella durmió de jovencita sobre mi cama y más de viejita como le costaba subir lo hacía en el suelo a mi lado. Atenta para avisar a los demás miembros de la familia si se desconectaba el aparato respirador que debo utilizar al dormir. Se transformó en una “alarma” para cuidarme.
Aprendió a andar al lado de mi silla de ruedas, suelta, sin correa alguna. Esta actitud de asistente, de perro guía, fue innata en ella. Muchos quedaron sorprendidos, que un pastor inglés tuviera estas actitudes de protección, auxilio y conducción de una persona discapacitada, pero así era y creo que esta raza tiene las condiciones necesarias para ello. Siempre se comportó como mi guardiana, cuidando que nada pasara. Sabiendo de alguna manera que mientras yo dormía, era el momento en que más debía estar alerta ante cualquier dificultad respiratoria, ella alertaba al resto de la familia cuando algo me ocurría. Por ejemplo cuando en la noche se cortaba la luz, cuando se desconectaba accidentalmente alguno de los aparatos, o cuando el ruido de los mismos no era el correcto, etc.
Gente conocedora de la raza decía que Layla era un buen ejemplar, que debería competir en belleza. Casi, sólo para conformar a quienes nos ayudaban en la educación empezó Layla a practicar cómo caminar y pararse en las pistas y participó en la categoría de jóvenes en un par de exposiciones de estructura y belleza. Entre todas las personas que conocimos, se destacó una pareja, Cristina y Claudio que nos enseñaban como bañar, cepillar y peinarla para cada pasada en pista, y hasta nos prestaban el handler, pensar que sus perros competían junto a Laylita. Cuando cumplió el año comenzó a competir en la categoría adultos y prontamente, en tres meses, se consagró la campeona argentina más joven de la raza.
Cerca de sus tres añitos, debimos hacerle un tratamiento de quimioterapia bastante fuerte, y con su mirada tan expresiva, aceptó sumisamente cada sesión oncológica y perdió casi todo su pelaje que no mucho tiempo atrás había sido galardonado. Sin embargo, durante esos días difíciles, no abandonó su tarea de ser "mi cuidadora". Afrontó esta enfermedad tan cruel que es el cáncer, pero siguió luchando.
Organizó la casa, retó literalmente el mal comportamiento de alguno de los miembros. Tratamos de enseñarle, de cuidarla, pero fue ella quien nos cuidó y enseñó a nosotros.
Con sus once años recién cumplidos, su corazoncito dijo basta un 27 de abril del 2011, y ahora descansa en su jardín.
Layla fue todo para mi, irreemplazable, única en todos los aspectos, aún el dolor por su partida es muy muy grande, pero sé que está aquí a mi lado, sus recuerdos más hermosos permanecen en el corazón de quienes tanto la amamos y le estaremos eternamente agradecidos.
En memoria de Layla QEPD 9/3/2000 - 27/4/2011
FUNDADORAS GRUPO:
CRISTINA BERARDI
OES: HANK, KING y CANDY
PAIS: ARGENTINA
BIANCA VIDAL MOLINA
OES: DAMARITA
PAIS: CHILE

Hasta ayer la transexualidad me era indiferente, mas porque nunca me había tocado ver y escuchar a sus protagonistas. Si ya ser bisexual, homosexual o travesti la sociedad lo cuestiona y lo segrega a un lugar impúdico y de rechazo generalizado por el solo hecho de pensar diferente. Ser transexual no es muy distinto.